¿Has visto Maspalomas, la película de Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga? Entonces este vídeo es para ti.
Durante 45 minutos, el director Aitor Arregui con la moderación de José María Velasco director de la Semana de Cine de Cuéllar respondió en directo a todas las preguntas del público asistente a la proyección el viernes pasado en la Sala Alfonsa de la Torre de Cuéllar dentro de la sección “El Cine Continua” . Una conversación única, íntima y apasionante en la que los espectadores coincidieron en destacar la excelente dirección de la película, su poderoso mensaje de reflexión, la magnífica dirección de actores y la valentía de abordar temas tan universales y a la vez tabúes como la identidad, la sexualidad en la vejez, la familia y la libertad.
Si saliste del cine con preguntas en la cabeza… aquí encontrarás muchas de las respuestas.
Sobre la película MASPALOMAS
Producida por Moriarti Produkzioak, el colectivo vasco responsable de títulos de referencia del cine español contemporáneo como La trinchera infinita, Handia o Marco, Maspalomas es una de las películas más celebradas del cine español reciente.
Seleccionada en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2025, nominada a 9 Premios Goya y rodada en el exigente formato de 35mm, la cinta narra la historia de Vicente, un hombre de 76 años que, tras una vida de libertad y autenticidad en las playas de Gran Canaria —donde ha vivido abiertamente su homosexualidad, frecuentando bares de ambiente y las famosas dunas—, sufre un ictus que lo cambia todo. Se ve obligado a regresar a San Sebastián e ingresar en una residencia de mayores, donde vuelve al armario para sobrevivir en un entorno que no entiende ni acepta quién es.
Una historia que habla de dignidad, deseo, culpa y el derecho a seguir siendo uno mismo a cualquier edad.
Una historia rodada en 35mm que habla de dignidad, deseo, culpa y el derecho a seguir siendo uno mismo a cualquier edad.
José Ramón Soroiz: una actuación que ya es historia del cine español
El alma de Maspalomas tiene nombre y apellidos: José Ramón Soroiz, actor vasco nacido en Legorreta (Guipúzcoa) en 1951, con más de medio siglo de trayectoria en teatro, cine y televisión —especialmente en Euskadi, donde es una figura querida y reconocida por series como Goenkale o Bi eta bat, además de su aparición en la aclamada Patria (2020) y en Cinco lobitos (2022).
Su interpretación de Vicente le ha valido los premios más importantes del cine español e internacional:
- 🏅 Concha de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2025.
- 🏅 Premio Feroz al Mejor Actor Protagonista.
- 🏅 Premio Goya 2026 al Mejor Actor Protagonista, en su primera nominación al galardón, con 75 años —convirtiéndose en uno de los debutantes más veteranos en ganar este premio—, imponiéndose a competidores de la talla de Mario Casas, Alberto San Juan, Miguel Garcés y Manolo Solo.
En la presentación de Maspalomas durante el Festival de San Sebastián, el actor confesó que en un primer momento le intimidó la enorme dimensión del papel y llegó a pensar que no era capaz de asumirlo, pero al leer el guion se emocionó profundamente. El Español
Al recoger el Goya, Soroiz declaró con emoción: «Es maravilloso lo que me está pasando con Maspalomas. Creo que no se me olvidará nunca, ni quiero que se me olvide
¿Qué encontrarás en este coloquio?
✔️ La visión del director Aitor Arregi sobre los grandes temas de la película
✔️ El proceso creativo junto a Jose Mari Goenaga y Moriarti Produkzioak
✔️ La dirección de actores y el extraordinario trabajo de José Ramón Soroiz, Goya, Concha de Plata y Premio Feroz al mejor actor
✔️ El contraste visual entre Maspalomas y San Sebastián como metáfora de la libertad y la represión
✔️ El rodaje en 35mm y las decisiones artísticas que dan a la película su textura única
✔️ Reflexiones sobre la representación LGTBIQ+ en el cine español y la importancia de visibilizar la sexualidad en la vejez.
Al recoger el Goya, Soroiz declaró con emoción: «Es maravilloso lo que me está pasando con Maspalomas. Creo que no se me olvidará nunca, ni quiero que se me olvide. Me habéis hecho muy feliz, y ojalá que todos los Vicentes del mundo también lo sean.» LA NACION